A sus 55 años, Miguel Abdón Saguier, dirigente liberal, exsenador y docente universitario, llevó a la Convención Nacional Constituyente de 1991-1992 una mirada histórica y filosófica que marcaría los debates más trascendentes. Tres décadas después, sostiene la misma convicción que entonces lo guiaba: la Constitución de 1992 sigue siendo el principal muro de contención frente a los abusos de poder.

Pensar la Constitución desde la historia
Para Saguier, ningún texto constitucional puede comprenderse fuera de su contexto “Después de una larga dictadura, necesitábamos una norma que garantizara equilibrio y control entre los tres poderes”, explica.
Recuerda que la Constitución de 1940 había concentrado un poder desmedido en el Ejecutivo, y que la de 1967, reformada bajo el régimen de Stroessner, apenas disimuló un sistema autoritario. El golpe de 1989 abrió finalmente el camino para redactar una Carta Magna destinada a impedir la repetición de ese ciclo.
“Todas las constituciones responden a un precedente histórico: la nuestra nació para impedir que el poder vuelva a avasallar derechos”, afirma.
Saguier destaca la madurez cívica que caracterizó a la Asamblea. “Hubo un ambiente de responsabilidad y respeto; sabíamos que estábamos escribiendo algo grande”, recuerda.
En aquel proceso convergieron partidos políticos, iglesias, sindicatos, militares retirados e incluso masones, en una búsqueda de consensos que trascendió las viejas trincheras ideológicas.
No obstante, hubo temas que generaron intensos desacuerdos: la prohibición de afiliación política a militares en servicio activo, el voto de los paraguayos en el exterior —que él defendía y lamenta que no se haya concretado plenamente—, la protección de la vida desde la concepción, el rechazo a la pena de muerte y la descentralización administrativa.
“Esos debates no eran meramente técnicos implican definir valores y modelos de sociedad”.
Ética judicial y cultura cívica
Entre los recuerdos más vívidos de Saguier figura su denuncia a la Corte Suprema de la época por avalar detenciones arbitrarias bajo la figura de “conspiración”.
“No entendía cómo profesores de Derecho, incluso católicos practicantes, podían legitimar medidas tan injustas”, relata con pesar. Su reflexión para los estudiantes es clara: el Derecho no puede separarse de la ética ni de la cultura humanista.
“Hay que leer filosofía y literatura para entender el fenómeno jurídico como parte de la vida social, no solo como un conjunto de artículos”, aconseja.
A más de tres décadas de la promulgación, Saguier considera que los principios fundamentales de la Constitución del 92 siguen firmes, aunque advierte sobre los intentos de manipular su espíritu.
“La filosofía que la sostiene continúa vigente; lo que debemos cuidar es que no se vacíe de contenido”, advierte.
Su mensaje final es un llamado a la responsabilidad ciudadana: “Defender la división de poderes, la independencia de la justicia y los derechos fundamentales no es tarea de unos pocos; es una obligación que empieza en las aulas”.
Ficha técnica
Entrevistado: Miguel Abdón Saguier – Convencional Constituyente, dirigente liberal y académico.
Autores de la entrevista: Robert Erich Zisser, Juan Manuel González y Camila Vanni Ortiz – Facultad de Ciencias Jurídicas y Diplomáticas, UC.
Fecha de realización de entrevistas: mayo, 2025.
Dirección: Docentes Enrique Marín Fontclara y Gustavo Bóveda Romero (Facultad de Ciencias Jurídicas y Diplomáticas de la UC).
Colaboración: Docente Martín Salcedo Villalba.(Facultad de Ciencias Jurídicas y Diplomáticas de la UC).
Coordinación operativa: Meritxell Seall Zavala (estudiante de 6º curso – (Facultad de Ciencias Jurídicas y Diplomáticas de la UC).).
Edición: Estudiantes de la carrera de Periodismo: Isabela Marini (Pasantía IV), Dominga Maidana (Pasantía IV) y Marthina Apodaca (Pasantía II).
Revisión editorial: Docente Adelaida Galeano Pasantía y Práctica Profesional IV.