La tiranía de la inmediatez: vivir el presente también es una forma de avanzar


*Por Angélica Rodríguez

¿En qué momento empezamos a sentir que tenemos que tener la vida resuelta tan rápido?

Hoy parece que, si una persona no tiene un plan claro, una carrera definida, un trabajo estable o una idea exacta de lo que quiere hacer, automáticamente siente que está atrasada.

Las redes sociales tienen mucho que ver con esa sensación. Al entrar a Instagram o TikTok, da la impresión de que todos están avanzando constantemente. Algunos muestran sus logros académicos; otros, sus proyectos personales, sus rutinas, sus viajes o sus cambios de vida. Y, aunque sabemos que las redes no muestran la realidad completa, muchas veces igual terminamos comparándonos con lo que vemos.

El problema es que en las redes casi nunca aparece la historia completa. Uno ve el logro, la foto linda, el viaje, el cambio, pero no todo lo que pasó antes para llegar ahí. Y, aun sabiendo eso, a veces igual cuesta no compararse.

Capaz por eso crecer se siente tan confuso para muchos jóvenes. Existe una presión constante por avanzar, decidir rápido y demostrar que uno está haciendo algo importante con su vida. Sin embargo, no siempre es fácil saber cuál es el camino correcto. Hay etapas en las que uno simplemente está intentando entender qué quiere, qué le gusta y hacia dónde quiere ir.

Y está bien pensar en el futuro. Es importante tener metas, imaginar hacia dónde queremos ir y tomar decisiones que nos acerquen a eso. Pero también es necesario entender que no todo puede estar planeado minuto a minuto. La vida no siempre sigue el calendario que uno arma en su cabeza y, muchas veces, las cosas más importantes aparecen en medio de lo inesperado.

Por eso, tal vez también haya que aprender a vivir más el presente. Disfrutar lo que estamos construyendo hoy, aprovechar las oportunidades que tenemos ahora y valorar las etapas que estamos atravesando, incluso cuando todavía no tenemos todas las respuestas. Porque, si vivimos pensando únicamente en lo que falta, corremos el riesgo de no ver todo lo que ya está pasando.

Al final, quizás no se trata de tener la vida resuelta, sino de aprender a confiar un poco más en el proceso. Todo llegará en su momento, con decisiones, esfuerzo y también con paciencia. Mientras tanto, vivir el presente también es una forma de avanzar.


Estudiante de segundo año de la carrera de Periodismo. Artículo elaborado en el marco de la cátedra Pasantía y Práctica Profesional II.

FACEBOOK - TU OPINION NOS INTERESA

comments