En el marco del septuagésimo aniversario de «Anivéna Karai Kuéra Ñane Retã Rayhupápe» (Basta, señores, por amor a nuestra patria), la Dra. María Esperanza Ortiz Maidana, hija y directora de su fundación, resalta la importancia de este drama que conquistó los escenarios de Buenos Aires en 1956. Dicha obra, dividida en tres actos y escrita íntegramente en guaraní por Demetrio Ortiz, suele estar ligada en la memoria colectiva a sus composiciones musicales. ¿Quién no ha pasado más de una tarde con sus abuelos cantando “Mis noches sin ti” o aprendido en el colegio a ejecutar “Recuerdos de Ypacaraí”? Sin embargo, su legado esconde una profundidad literaria que hoy vuelve a salir a la superficie. Como parte de este proceso de revalorización, el documento original de la obra fue expuesto durante la Noche de los Museos, realizada en el Puerto de Asunción el sábado 16 de mayo, acercando nuevamente el texto al público paraguayo.

Todo se remonta a 1952, cuando Ortiz redactó un poema homónimo que funcionó como el núcleo ético y emocional de su futura producción teatral. Escrito bajo el peso del trauma dejado por la Guerra Civil de 1947, el poema denunciaba la instrumentalización del pueblo y el sufrimiento de las madres ante la violencia fratricida. Dicho texto fundacional se convirtió en la piedra angular de una generación que buscaba palabras para procesar la desolación de un Paraguay fracturado, transformándose luego en una estructura dramática compleja que hoy reclama su lugar en el canon literario nacional.

El contexto sociodemográfico en el que surge «Anivéna» es el de una nación desangrada y vaciada. La Revolución del 47 provocó el desplazamiento forzoso o el exilio de casi un tercio de la población total, afectando desproporcionadamente a los sectores intelectuales y productivos. En las zonas rurales, la persecución política desarticuló los hogares, dejando a miles de familias bajo jefaturas femeninas que debían enfrentar la orfandad y la pobreza. Ortiz, a través del verso, capturó esta realidad migratoria y el clima de sospecha permanente entre compatriotas, elevando una protesta que interpelaba directamente a los líderes políticos del momento.
La vigencia de la obra radica en su capacidad de documentar la historia desde la intimidad del hogar paraguayo. Al utilizar el guaraní como lengua vehicular, el autor logra una conexión visceral con el sentir popular, permitiendo que el mensaje de reconciliación llegase sin filtros a quienes más habían sufrido las consecuencias de la contienda. El imperativo «Anivéna» apeló a la reconstrucción ética del tejido social, proponiendo que el amor a la patria debía manifestarse en el respeto por la vida del prójimo y el fin de las divisiones ideológicas irreconciliables.
Como hito de este año conmemorativo, la Fundación Demetrio Ortiz ha anunciado la publicación oficial de la obra en formato libro para el próximo mes de septiembre. Esta iniciativa de gestión cultural busca que el texto dramático deje de ser un material exclusivo de archivos especializados para integrarse de manera permanente en las bibliotecas públicas y escolares del país. Con este lanzamiento, se pretende que las nuevas generaciones accedan a la visión humanista de un autor que entendió el arte como una herramienta de sanación colectiva y como un testimonio necesario para que los errores del pasado no vuelvan a repetirse.
No se puede obviar que el estreno de la obra en 1956 coincidió con un Paraguay que ya empezaba a cerrarse sobre sí mismo. Apenas dos años antes, en 1954, Alfredo Stroessner había tomado el poder, iniciando una dictadura que marcaría el destino del país durante décadas. El surgimiento de la obra en los albores del stronismo hizo que su mensaje de paz y cese de la intolerancia se lanzara al espacio público justo cuando el Estado comenzaba a imponer un control social férreo y a restringir las libertades más básicas. Así, el reclamo de Ortiz contra las heridas de 1947 adquiría una resonancia casi profética frente al orden autoritario que terminaba de consolidarse.
Al cumplirse siete décadas de su estreno, «Anivéna Karai Kuéra» se erige nuevamente como un faro de conciencia social, recordándonos que la paz nacional es un proceso continuo que exige, por encima de todo, la voluntad de escuchar el clamor de los más humildes.

Artículo realizado por Alexandra Florentin Dávalos, Gissell Fernández , Leonardo Silva y Thiago Alvarez, en el marco de la cátedra Práctica Profesional II.