Escrito por: Juanfer Abud @juanfer_abud
Editado por: Auxi Báez @auxi
Fotografías de: Federico Legal @fedelegcol
El jueves 20 de marzo se jugó la primera fecha de las eliminatorias sudamericanas en el año 2025, y el ánimo de los paraguayos subió hasta el cielo. El triunfo de Paraguay sobre Chile no solo reavivó la ilusión de un país por volver a un Mundial, sino que también devolvió vida y controversia a la icónica esquina de Palma y Chile, donde la celebración se entremezcló con tensiones sociales, culturales y políticas.

La historia del partido no fue fácil: un gol en el segundo tiempo del defensor Omar Alderete, convertido ya en referente de la selección nacional, y, durante la media hora restante, conservar y mantener los 3 puntos en casa. Muchos estaban seguros de obtener una victoria sencilla contra el conjunto chileno; otros apostaban por el sufrimiento de los 90 minutos, pero fueron pocos quienes barajaban un empate. Gracias a esta victoria, la ilusión de ir al Mundial está más presente que nunca. Y así, a la par de que el técnico Gustavo “Lechuga” Alfaro nos devolvía un sueño, esa icónica esquina entre las calles Palma y Chile también volvía a la vida con espíritu y mística futbolera (no exenta de polémica, sin embargo).
El Bar Nacional se inauguró tan solo un día antes del partido. El mismo ocupa el lugar donde antes se encontraba un histórico y característico bar de Asunción, el “Lido Bar”, frente al Panteón Nacional de los Héroes. Era más que claro que volvería a ser el punto de festejo de todos los asuncenos. Y así fue que, en su corta vida, este nuevo bar ya cuenta con un triunfo nacional.
Sumergido entre acusaciones de lavado de dinero, de expulsar a un bar con muchísima trayectoria en la historia capitalina y de favorecer a los intereses de unos pocos, hasta el momento su corto recorrido parece ser tumultuoso, aunque nada que destaque sobre el resto de los tumultos ocasionados por los diputados, los senadores, los desvaríos de los diferentes ministerios a causa de sus actuales ministros, o incluso los bajos que puedan tener las acciones de los funcionarios municipales de Asunción.

¿Festejo o delito?
Las celebraciones no estuvieron exentas de incidentes. Entre la euforia por el triunfo, el alcohol en abundancia y los ánimos exaltados, era inevitable que no todo fuera color de rosas. Poco después comenzaron a circular dos videos: uno mostrando una pelea en la icónica esquina de Palma y Chile, y otro revelando cómo la señalización de la calle Chile fue vandalizada, aparentemente como una burla hacia el equipo rival.
Unos opinan que está bien, que así es la cultura futbolística; otros, que está mal, que no se debe destruir las señales de identificación de las calles y que, por lo tanto, es un delito. Lo que no se puede obviar es que no existe ningún tipo de búsqueda, orden de arresto o denuncia formal en contra de estos hinchas, que al final y al cabo terminan causando un gasto más a una comuna endeudada. Es preciso mencionar que, en anteriores vandalizaciones contra esta esquina, los responsables sí fueron perseguidos e incluso condenados.
Lo que sí está claro es que la Albirroja está cerca del Mundial de Fútbol de 2026, el primero con 48 equipos, que se jugará en Canadá, Estados Unidos y México, tras tres ediciones a las que nuestra querida selección no acudió. El pueblo paraguayo se merece una alegría, sí, pero no se deben ignorar las desgracias causadas en territorio nacional cada vez que ocurre una victoria de Paraguay en el fútbol.

El Bar Nacional llegó para quedarse
Pese a la polémica que generó y sigue generando en la sociedad, debido a su asociación con Ueno Bank, no deja de presentarse como una opción bien pensada que, en palabras de sus dueños, ofrece “una experiencia gastronómica paraguaya respetuosa, pero de manera fresca y atractiva”. Ojalá que, en estos días de reclamo, la verdadera experiencia paraguaya salga a la luz y se haga justicia con todas sus aristas.